lunes 6 de julio de 2009

Amada inmortal


Al morir Beethoven, y poco después de su entierro, sus amigos más próximos buscaron entre sus enseres personales a fin de dar con sus efectos bancarios. Finalmente hallaron lo que buscaban, aunque también encontraron el testamento de Heiligenstadt, y algo que les dejó absolutamente sorprendidos: una carta manuscrita en la que Ludwig, ese genio solitario que nunca pareció haber amado a nadie más que a sí mismo y a su sobrino, escribía con todo su corazón a su "Amada inmortal".

La misteriosa carta, de 10 páginas de pequeñas cuartillas, ha sido desde entonces un completo enigma, ya que todo ese huracán de sentimientos no tiene, a día de hoy, una destinataria conocida. Mucho se ha especulado sobre la identidad de la amada inmortal -ha dado lugar incluso a una película rodada en 1994-, pero al faltar datos en la misiva (no hay nombres, ni año, ni lugar), a día de hoy sólo conocemos que el maestro amó con toda su alma a una mujer, a quien escribió esas bellísimas palabras un lunes 6 de julio.

De cualquier modo, más allá de las muchas teorías sobre la identidad de su Amada inmortal, lo cierto es que queda fuera de duda la probabilidad de que estuviera dirigida a alguna de las mujeres con las que tuvo relación a lo largo de su vida, y de que constituye a día de hoy una muestra maravillosa de los sentimientos tan apasionados que impulsaban la mano de su autor.




Dejo aquí un pequeño extracto correspondiente al final. Se puede leer completa aquí:

Permanece calma, solo a través
de la tranquila contemplación de nuestra
existencia podremos
alcanzar nuestro objetivo
de vivir juntos —
sé paciente — ámame —
hoy — ayer —
Qué doloroso anhelo de ti —
de ti — de ti —
tú — tú,
mi amor — mi todo — adiós —
oh, continúa amándome —
nunca juzgues mal al más fiel corazón de tu amado.

L.

siempre tuyo
siempre mía
siempre nuestro

Música: concierto para piano n.º 5 en mi bemol mayor, op. 73, conocido popularmente como Emperador.

viernes 26 de junio de 2009

De libros va la cosa

Lamamma, una súper mamá todoterreno, me ha designado para este meme literario. Con la oposición no puedo leer tanto como me gustaría, pero no he abandonado tan estupenda (y productiva) afición, así que acepto el reto. Vamos allá:

Actualmente estoy leyendo: "La Fiesta del Chivo", de Mario Vargas Llosa. Urania, hija del senador Cabral, nos conduce a la República Dominicana y sirve como nexo para que el escritor nos relate la barbarie de la dictadura de Trujillo, capaz de paralizar de miedo a todo un país. Una prosa de enorme nivel y con recursos narrativos sutiles y efectivos. Me tiene enganchada. :)

El libro que nunca terminaré: "El árbol de la ciencia", de Pío Baroja. Varias veces lo he comenzado, y nunca he llegado más allá de la página 40. Un señor ladrillo soporífero y trasnochado, tan pedante como su autor (ahora voy por el paraguas por si empieza a caerme de todo, jajajaja).

Un libro que me decepcionó: "Un día de cólera", de Arturo Pérez Reverte. Adoro a este escritor y tengo todos sus libros, pero este no me terminó de convencer. Aprecio su tono reivindicativo y el gran trabajo de documentación que deja entrever, con el mérito de hacer accesible parte de nuestra Historia común, pero no, no tiene el tirón o el interés de sus otras novelas.

Un best seller que no tengo el más mínimo interés en leer: En general, cualquier libro de autoayuda que se convierta en best seller cuenta con todas las papeletas para que no me acerque. Siempre he considerado que los libros de autoayuda sólo terminan ayudando -económicamente, se entiende- a su autor. Para los problemas cotidianos, más que las pautas, importa el diálogo y, si se necesita, ayuda profesional individualizada a cada caso.

Un libro que me gustaría que me regalasen: El kamasutra. ^_^ Bueno, bromas aparte, cualquier libro que no haya leído es bienvenido, pero echo en falta ahora mismo las novelas ejemplares de Cervantes: las leí hace mil años y no recuerdo qué pasó con ese libro. Lo mismo me pasa con Otello (Shakespeare), que lo leí hace siglos y lo presté... para nunca más verlo.

Un libro que me emocionó: "El hereje", de Miguel Delibes. Todo un canto a la tolerancia religiosa y a la libertad espiritual envueltas en la inigualable prosa del gran maestro de las letras españolas. Una joya que está disponible en edición de bolsillo a un precio más que popular y que me emocionó por lo mucho que, a su edad, todavía podía ofrecernos este escritor universal.

El libro que tengo pendiente de terminar: "Vida y destino", de Vasili Grossman. Se me hace pesada y complicada la lectura, pero es un libro interesantísimo sobre todo lo que rodeó a la Batalla de Stalingrado. Algunos párrafos son verdaderamente cumbres, y la crítica socio-política que encierra es imprescindible de saborear. Cuando termine con el Chivo, volveré a darle otro empujoncito a este valiente autor cuya obra le valió la censura y el ostracismo más absoluto.

Un libro que me gustaría volver a leer: "El diario de Anna Frank". Leí esta joya de lucha por la tolerancia cuando tenía la edad de su desafortunada protagonista, y me impresionó profundamente el interior de esa niña y el mundo que nunca comprendió ni la comprendió a ella. Estoy segura de que cuando lo vuelva a leer encontraré muchas más cosas que en su momento pasé por alto.

Un libro que recomendaría: "Cien años de soledad", de Gabriel García Márquez. Reconozco que soy rendida admiradora del maestro Gabo, ese genio del realismo mágico. Por eso Cien años, su obra cumbre, es una de mis imprescindibles que siempre se puede y debe revisitar. No obstante, y como acertadamente leí a Viena, la pena es que sólo puede leerse por primera vez en una ocasión... Una obra total. Recomiendo la edición conmemorativa de la RAE, ya que trae el árbol genealógico de los Buendía y unos interesantes prólogos y glosario. Sencillamente magnífica.

Un libro que me sorprendió: "Los renglones torcidos de Dios", de Torcuato Luca de Tena. Nunca imaginé que encontraría tanto dentro de aquel libro que aparentemente era una novelita. Aparentemente.

Y con esto termino mi meme, no sin antes invitar a unos cuantos amigos a continuarlo, si os apetece, claro. Vamos allá:

Papagena
Reich
Tarquin
Corpus
¿Mañana más?
Viena

A ver qué nos cuentan ellos sobre sus libros... :)

domingo 31 de mayo de 2009

Sin poder parar de flipar

Ayer en el Auditorio Nacional de Música hubo concierto y servidora disfrutó tanto que bien podría decir aquello de "soy tan feliz que tengo ganas de vomitar". XD

Durante esta temporada, la programación del Auditorio (sinfónica) ha girado en torno al c¡clo "Poder, guerra y paz" y, como colofón, la Paz traía consigo unos conciertos de lo más esperado por el público en general -aficionados y no tan aficionados-, el viernes, ayer, y esta misma mañana.

Arnold Schönberg - Paz en la Tierra (opus 13)
Ludwig van Beethoven - Sinfonía núm. 9 en re menor (opus 125, "coral").

Comenzaba a las 19:30. Cuando acudí a recoger mis entradas una hora antes del comienzo, observé lo que raramente ocurre: localidades agotadas en las taquillas, y gente preguntándote si te sobraba alguna entrada para comprártela (la Novena es muy popular, y es aquí donde se nota). Por contra, otras cosas eran más habituales: un público de edad media superior al del Teatro Real -de nuevo constaté que a los jóvenes nos gusta más la ópera que la clásica- y, sobre todo, un comportamiento impecable en cuanto al silencio y respeto a los artistas: ningún tísico -y el que tosía, lo hacía en los cambios de movimiento-, ningún pelma haciendo ruido con papeles de caramelos, y ninguna señora abanicándose con tropecientas pulseras tintineando. Una pena que en Teatro Real el respetable no se comporte igual. Pero una no es perfecta, conste: para vergüenza propia por los siglos de los siglos, he de decir que había quedado a comer con unos amigos una paella horas antes, y lo que yo imaginaba que sería una paellita en un restaurante cutre de las afueras, era en realidad una paella que hizo un amigo de SYNLSBPN en medio del campo y rodeados de un montón de domingueros haciendo barbacoas, de manera que llegué directamente al Auditorio apestando a barbacoa de carbón (lo sé porque la pobre señora que estaba sentada a mi lado me miraba de reojo de vez en cuando). Señora, si me lee, lo siento, pero no me dio tiempo a pasar por casa para ducharme otra vez. :S

Concierto muy disfrutable: la pieza de Schönberg no la conocía y me pareció muy interesante. Era la primera vez que la Orquesta Nacional de España la tocaba, y tanto ésta como el coro hicieron que la disfrutara bastante: se trata de un poema navideño que confía en que la Paz reine en el futuro, con un texto muy bello y de breve duración pero mucha intensidad. No hubo descanso, y al minuto de concluir ésta y tras los aplausos, comenzaron a sonar los primeros acordes tan suaves del primer movimiento de la Novena Sinfonía.

La Novena, sinfonía de sinfonías (y obra con la que ya os he dado la plasta en el pasado), estuvo muy, pero que muy bien: cuando la música es bella, es difícil que suene mal, pero en este caso me gustó mucho la orquesta, bien empastada. La dirección de Josep Pons me pareció acertada y dinámica, y salvo algún que otro momento en el que percibí cierta lentitud -tampoco como para desesperarse, en cualquier caso- me gustaron los ritmos. Perfecto el segundo movimiento...



El cuarto movimiento fue sobresaliente orquestalmente hablando, desde el mismo comienzo, en ese hondo recitativo de las cuerdas graves, hasta la apoteosis final (los fans del ruido-a-todo-meter flipamos con ello, claro). XD


El capítulo que tal vez menos me convenció fue el de los solistas: desigual, ya que la parte femenina fue un pelín floja, pero buena en lo tocante al tenor y es-pec-ta-cu-lar en el caso del barítono (Sir Willard White), de voz precioooosa, bien colocada y de una proyección impresionante que envolvió todo el auditorio (y ojo que la sala sinfónica es grande), de arriba a abajo, traspasando a la orquesta, y nos obsequió con una intervención magnífica -y di gracias al cielo porque el peso lo llevaba él- que en nada envidiaría a muchas grabaciones que atesoro en casa de esta sinfonía total. El Coro Nacional de España a muy buen nivel, muy compacto y bien dirigido, realizó una interpretación magnífica, acorde con el buen nivel de la orquesta. ¡¡Bravo, chicos!!

En definitiva, estupendo concierto del que salí dando saltitos y con fe renovada en el Ser Humano: porque si un hombre sordo en el final de su vida es capaz de crear esto, la humanidad puede llegar donde quiera. Y es que llegué a cerrar los ojos y pensar en que, si hay Cielo, la ascensión al mismo seguramente llevará esa banda sonora. Sólo los ángeles pueden sonar así. :D

Era la primera Novena en vivo de SYNLSBPN, bastante más sintético que yo, y cuando le pregunté a la salida qué le había parecido, su respuesta lo dijo todo: "Uno no puede morirse sin haber escuchado esto en vivo". Je. Pues eso.

¡Alegría, hermosa chispa divina,
hija del Elíseo,
entramos, ebrios de fuego,
criatura celestial, en tu santuario!
Tu magia vuelve a unir
lo que la moda dividió estrictamente;
todos los hombres serán hermanos
allí donde se hallen tus dulces alas.

(...)

¡Alegres, como sus soles surcan

la magnífica bóveda del cielo,
recorred, hermanos, vuestro camino,
alegres como un héroe hacia la victoria!

¡Abrazaos, millones de seres!
¡Este es el beso del mundo entero!
Hermanos, sobre el firmamento estrellado
debe habitar un padre amado.

¿Caéis al suelo, millones?
¿Sientes, mundo, al Creador?
¡Buscadlo sobre el firmamento estrellado!
Sobre las estrellas ha d
e morar.



Nota: Si alguien tiene interés, en el programa de mano se indica que la función que tuvo lugar esta mañana será retransmitida en diferido el próximo 7 de junio; nunca será como el sonido en vivo, pero... es gratis ;-)

miércoles 27 de mayo de 2009

Rojo + marrón claro = problema

Hace mucho tiempo que no escribo una entrada de... digamos autoescarnio. Mucha musiquita, mucho poemita, mucho "ay, qué agobio de exámenes" (a lo que muchos de los compañeros que me leen pensarán, "ya, ¿me lo dices o me lo cuentas?"), pero el caso es que hace mucho tiempo que no os informo de que sigo siendo torpe. Reincidente.

Ya el año pasado decidí salir del armario de la torpeza exhibiendo impúdicamente mis más que cuestionables habilidades en la faceta doméstica: revelé que sin Simone Ortega habría muerto de inanición en los veranos solitarios (Sometimes es sabia y por eso se lo ha comprado, otra cosa es que no sepa aplicar un quitamanchas -oh, paya, otra cosa en común-), y también expliqué cómo puedes cargarte una lavadora -en grado de tentativa, conste- ubicando el detergente en el compartimento del suavizante.

Así somos algunos opositores: sabemos qué opina un tal Beling sobre los elementos del delito, recitamos tochos infumables como Maestros Cantores -sí, es igual de largo y aburrido- y nos tiramos los trastos a la cabeza por un "quítame allá esa fecha de test". Sí, somos seres sorprendentes capaces de contar públicamente que hace años teñimos toda una colada de color azul y, diez años después, repetir hazaña.

Porque lo he vuelto a hacer. Fui a estudiar al piso de SYNLSBPN, y puse una lavadora entre tema y tema con un mantel de color rojo y sus servilletas. Y llegó el momento poyaque que antecede a la catástrofe: anda, pues mira, aprovecho y po-ya-que pongo la lavadora, meto los trapos de cocina.

Y como diría ella, que todo lo sabe: ¡No! ¡MAL!

No hace falta que cuente de qué color salieron mis (yo elegí, él pagó, ergo es mío) preciosos trapitos marrón clarito que tan bien coordinados quedaban con las puertas de los muebles de la cocina, ¿verdad?

Moraleja: no hay que mezclar colores fuertes en la lavadora con nada. ¡Con nada! Y fuerte es todo color que tenga pinta de ser intenso: azul marino, negro, rojo, verde oscuro... etc. Creédme, sé de lo que hablo (y van dos).

Nota: Sí, el test de jueces será el 28 de junio, pero como ya lo sabéis todos, para qué puñetas voy a contaros yo lo mismo. Los orales en septiembre, claro. Seis tribunales. Y sí, Faria la pitonisa acertó pronóstico y me van a coincidir los orales de secres y jueces. Mezclando colores... a ver si este lavado no destiñe.

Nota 2: La lavadora bien, gracias.

Nota 3: El sábado, la 9ª. La sinfonía de las sinfonías. Prometo contarlo. :D

martes 19 de mayo de 2009

Adiós, Mario

Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.

Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.

Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.

Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.

Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.

Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.

Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.

Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.

Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.

Sigo viva, conste. Atareada y sin actualizar, pero viva.

No obstante, y a modo de resumen, he de decir que en los últimos días:

1) Aumenté el ritmo de temas a la semana, para regocijo de mi preparador (y del mío propio, que no hay nada peor que notarse estancado).
2) Fui a las Ventas a ver a Miguel Abellán y le cogieron en su primer toro. Siempre que voy a los toros pasan cosas poco habituales (un día cuento el relato de cosas raras en la plaza para que el lobby antitaurino me pete el blog). :P
3) Fui a una boda donde me encontré con gente que hacía meses que no veía. Y, de nuevo, tuve que explicar unas dieciocho veces cuántos exámenes tiene la oposición, cuál es el próximo que tengo, y si no me canso ni me desanimo (...).
4) Compré entradas para el próximo 30 de mayo en el Auditorio Nacional (muero por esa novena de Beethoven no sabéis cómo).
5) Adelgacé un kilo. Y mi trabajo me ha costado, no os creáis.
6) Lloré de pena y de alegría. En ambos casos por compañeros de la oposición.
7) Me he convertido en pin-up de un buque de guerra virtual. No, no me he fumado nada. Dejémoslo en que la que suscribe es un poco friki.
8) He muerto de envidia por no poder ir a Murcia.
9) Me compré un billete de avión Barcelona-Madrid por 30 € (tasas incluídas). Vueling es milagroso.
10) He entrado numerosas veces en el blog pero no sabía cómo empezar a decir las cosas. No sabía cómo explicar sin que haya doble lectura. No sabía cómo romper el hielo del "sigo aquí pero como lurker". Gracias, Mario. Tu despedida no la podía dejar pasar.

Ah, que no se me olvide: un gran abrazo cósmico para la chica más cósmica de la blogoesfera. Mario ya no está, pero dejó la poesía. :)

miércoles 29 de abril de 2009

Burofax

Estimado Administrador de la Comunidad de Propietarios donde vive Faria:

Hola, soy una picapleitos que tiene la cara muy dura.

Le envío este burofax hoy, 29 de abril de 2009, porque resulta que en el mes de julio del año pasado me tropecé y caí por la escalera del rellano del edificio y me di un hostiazo en el culo golpe en la región sacra, que requirió una primera asistencia facultativa y ya está, porque estas lesiones para una caradura persona de 30 años se arreglan solas sentándose en un flotador durante un tiempo.

Teniendo por testigo a mi novio Don Fulanito de tal, y siendo las 19:00 horas (es decir, con una magnífica luz natural que iluminaba la escalera) cuando venía de visitar a mis padres, que viven en el séptimo piso del edificio que Vd. administra, y ante la contingencia de que el ascensor se encontraba estropeado, a pesar de que contaba con otros dos operativos, decidí bajar a pie hasta la calle (total, siete pisos no son nada). El caso es que debido a las deficientes condiciones de limpieza de la escalera, que no están acreditadas y que mi novio testigo confirmará haciendo gala de su imparcialidad, resbalé porque soy taaaan torpe que seguramente iría a toda leche y en chanclas, dadas las mencionadas circunstancias.

Le envío este burofax para darle por primera vez noticia de este suceso y porque como me descuide me prescribe a fin de proporcionarle mis datos personales para que se ponga en contacto conmigo a efectos de que se me satisfaga una compensación, o de lo contrario ejercitaré las acciones judiciales que procedan para sacar pasta con que compensar esta durísima crisis que nos asola.

Atentamente,

La damnificada de la cara -que no el culo coxis- dura.

Nota 1: Más o menos es así.
Nota 2: Curiosamente, el padre de la señorita picapleitos acaba de ser elegido el mes pasado -por sorteo- presidente de la Comunidad.

lunes 27 de abril de 2009

Las palabras y sus derechos


Los seres humanos nos creemos que los derechos fundamentales son nuestro patrimonio exclusivo, pero no: las palabras también tienen derechos.

Tienen derecho a ser conocidas
Tienen derecho a que no las discriminen
Tienen derecho a que las escriban bien.
También tienen derecho a conservar sus tildes.

Parece mentira que se cumplan 60 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y que todavía se sigan conculcando en medio planeta. Vale, no os estoy contando nada que no sepáis. Pero resulta que las palabras no tienen ni siquiera su propia declaración: las pobrecillas sólo cuentan con las Academias de la Lengua, que más o menos las defienden como pueden. Lo curioso es que, a medida que las sociedades se van preocupando cada vez más de que los derechos de los ciudadanos sean efectivos, se van olvidando de las garantías mínimas de toda palabra que se precie de serlo. JOder.

Las palabras tienen derecho a ser conocidas: ostia significa ostra. Hostia es otra cosa.
Las palabras tienen derecho a que no las discriminen: por eso se puede y debe usar el taco de toda la vida, pero gilipollas no se escribe con "y".
Las palabras tienen derecho a que las escriban bien: de ahí que decir compañeros y compañeras, ciudadanos y ciudadanas, e incluso miembros y miembras (¿?) constituya una pérdida de tiempo y una soberana tontería, amén de ser incorrecto (lo último, incluso grotesco). Y habrá todavía algún iluso que se crea que con este absurdo gesto se rompe un techo de cristal. JA.
Y tienen derecho a conservar sus tildes: y, de paso, a que no les coloquen tildes que no son suyas. Porque ti no lleva tilde, y examen tampoco.

Firmado: la integrista de la lengua, en un ataque de ira provocado por la apertura accidental del fotolog de un adolescente. Ya estoy mejor, gracias.